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Casa da Cabaza fue originalmente una granja construida hace cien años. En sus diversas estancias y sótanos se alojaban tanto personas como ganado, y servían para almacenar alimentos y pienso. Su insólito nombre se remonta a la época en la que la casa estaba habitada por una anciana que usaba amplios delantales tradicionales. Los niños del pueblo la llamaban Tía Cabaza, y así fue como la casa tomó su nombre. Años más tarde, cuando las zonas rurales fueron perdiendo su población, que emigró a las ciudades en busca de mejor fortuna, la casa quedó abandonada y cayó en la ruina. Así permaneció hasta que fue reconstruida y se le dio el uso de hospedaje como casa rural.

Distribución

  • Dormitorios: 5
Todas las habitaciones conservan los rasgos tradicionales de las casas de campo gallegas, con gruesas paredes de piedra, techos provistos de vigas de madera de castaño y suelos de madera o de piedra. No hay television y el wifi se apaga todas las noches para un sueño tranquilo y reparador en una zona baja de EMF.